Puntualidad
Los eventos incluyen dinámicas de presentación y explicaciones sobre cómo se desarrollará el evento. Por favor, llega un poco antes de la hora convenida para facilitar la organización.
No hay una única manera de vivir las no monogamias ni una forma concreta de saber si éste es tu sitio. Hay quien lleva años, quien está empezando a hacerse preguntas ahora y quien simplemente quiere conocer otras formas de relacionarse sin tener que decidir todavía qué nombre ponerle a la suya.
En NMM coincidimos personas muy diferentes, cada una con su propio camino. Queremos contarte cómo vivimos y compartimos nuestros espacios, para que puedas hacerte una idea, antes de decidir si te apetece venir.


En un espacio nuevo es fácil preguntarse si encajarás, si tendrás algo que aportar o si sabrás cómo relacionarte con las demás. No tienes que resolver nada de eso antes de venir. Puedes tomarte tu tiempo, conocer a la gente y descubrir poco a poco qué te apetece encontrar aquí.
No hace falta que vengas con algo que contar ni con experiencias que compartir. Puedes simplemente escuchar a otras personas, descubrir otras formas de vivir los vínculos y ver qué cosas te resuenan o te despiertan curiosidad.
Las no monogamias pueden llegar a nuestra vida de muchas maneras. A veces forman parte de nosotras desde hace años, aunque no fuésemos conscientes. Otras veces surgen cuando una relación cambia, conocemos a alguien, leemos un libro o empezamos a cuestionar cosas que hasta entonces parecían obvias.
No necesitas conocer el vocabulario ni tener una posición clara para cada debate. Muchos conceptos se entienden mejor cuando dejan de ser definiciones y forman parte de una historia concreta. A veces basta con escuchar a alguien contar algo y pensar: «anda, esto también me pasa a mí».
En NMM coinciden personas que viven los vínculos, el género y la sexualidad de maneras muy distintas. Puede que algo de lo que escuches te resulte muy cercano y que otras experiencias te queden lejos. No hace falta reconocerse en todo para compartir un espacio, ni entender una vivencia desde dentro para acercarse a ella con respeto.
Convivir con diferencias también significa encontrarnos, a veces, con cosas que no sabemos cómo encajar. Poder escucharlas cuando alguien nos las señala, revisar lo que damos por hecho y cambiar de posición cuando hace falta, también forma parte de compartir y cuidar el espacio.

Encontrarse en el mismo espacio no significa conectar con todo el mundo. Hay personas con las que enseguida apetece seguir hablando y otras con las que apenas habrá trato. También surgen desacuerdos, momentos incómodos y situaciones que vamos aprendiendo a manejar sobre la marcha.
La comunidad empieza a tomar otra forma cuando dejas de encontrarte solo con ideas sobre las no monogamias y empiezas a conocer a las personas que hay detrás. Algunas acabarán formando parte de tu vida. Otras serán simplemente alguien con quien compartiste una conversación una tarde.